Santiago.- El programa Niños con una Esperanza encabezó este martes una marcha pacífica por varias calles del sector Santa Lucía y comunidades aledañas del distrito municipal de Santiago Oeste, en la que exigió acciones urgentes de las autoridades para enfrentar el maltrato infantil y proteger a la niñez, al tiempo que alertó sobre nuevas amenazas como el consumo de vape en niños y adolescentes.
La movilización reunió a líderes comunitarios, representantes religiosos, autoridades escolares y organizaciones sociales, con el propósito de denunciar que la violencia infantil sigue dejando secuelas físicas, psicológicas y emocionales profundas, además de constituir una grave vulneración de derechos fundamentales.
El pastor Pablo Ureña, director del programa, advirtió que la problemática no puede seguir siendo ignorada, debido a su impacto directo en el desarrollo y futuro de la sociedad. “Estamos ante una situación que exige respuestas inmediatas del Estado y de toda la comunidad”, expresó.
Ureña demandó el fortalecimiento de los sistemas de protección infantil, la creación de canales de denuncia más accesibles y eficientes, y la implementación de políticas públicas que prevengan, detecten y sancionen toda forma de violencia contra menores.
En ese sentido, alertó especialmente sobre el aumento del consumo de vape en niños y adolescentes, considerándolo una amenaza emergente.
Asimismo, pidió la ampliación de centros de apoyo terapéutico para orientar a padres y madres en la crianza positiva, al señalar que la falta de acompañamiento familiar contribuye al deterioro del entorno infantil.
El religioso reiteró que la protección de la niñez es una responsabilidad compartida entre el Estado, las familias y la sociedad. “Escuchar, educar con respeto y denunciar son acciones esenciales para garantizar entornos seguros”, afirmó.
De su lado, la psicóloga Elizabeth Ramírez, directora ejecutiva de la fundación, sostuvo que la marcha busca crear conciencia sobre factores que inciden en la violencia infantil, como la exposición a contenidos musicales violentos, la presencia de puntos de drogas y la falta de orientación en el hogar.
“Hoy levantamos la voz con firmeza: nuestros niños tienen derechos y deben ser protegidos sin excusas”, expresó Ramírez.
La manifestación finalizó con un llamado a las autoridades a asumir medidas concretas y sostenidas para garantizar la protección integral de la niñez en Santiago Oeste.
