Santiago.- A casi seis meses del asesinato de Eddy Villanueva, de 31 años, ultimado a cuchilladas y golpes durante una riña en el sector Ensanche Espaillat, el caso continúa en proceso judicial mientras sus familiares reclaman justicia y sanciones ejemplares contra los responsables.
Villanueva fue atacado presuntamente por un grupo de ocho hombres el pasado 10 de noviembre de 2025, luego de una discusión provocada por un roce entre un automóvil y una motocicleta. El hecho ocurrió frente a su esposa y sus tres hijos menores, lo que ha marcado profundamente a la familia.
Carina Fernández, viuda de la víctima, reiteró que su esposo no tenía vínculos con actividades delictivas y lo describió como un hombre trabajador y dedicado a su hogar. “No mataron a un delincuente, mataron a un hombre inocente”, expresó, al denunciar además que uno de sus hijos, de siete años, sufre traumas psicológicos tras presenciar el crimen.
Según los testimonios recopilados, la discusión escaló rápidamente hasta convertirse en un ataque múltiple con armas blancas y objetos contundentes. Villanueva murió en el lugar, pese a los intentos desesperados de su esposa por evitar la agresión.
Familiares aseguran que el fallecido era el principal sustento económico de su hogar. Su hermana, María Carela, lo definió como “un joven ejemplar” y condenó la violencia con la que fue asesinado. “Fue sin piedad, delante de toda su familia”, lamentó.
El abogado de los parientes, Wilsndy Sarita, informó que el proceso judicial sigue su curso. Precisó que el 13 de mayo está prevista una audiencia de apelación, tras la cual se conocerá la revisión de las medidas de coerción contra otros implicados en el caso. El jurista insistió en la necesidad de que se impongan sanciones acordes con la gravedad del hecho.
Otros familiares, como Fiordaliza Villanueva y Virgilio Camilo, coincidieron en exigir que el crimen no quede impune y que se aplique todo el peso de la ley contra los responsables.
El caso ha mantenido la atención de los residentes de Ensanche Espaillat, quienes continúan demandando mayor seguridad y acciones efectivas de las autoridades para evitar que conflictos menores deriven en hechos de violencia extrema.
